Hong Kong a puro neón

Hong Kong

Hicimos escala en Shanghái, con la posibilidad de que se demorara o cancelara el vuelo a Hong Kong a causa del tifón Usagi. Nos ilusionamos un poco y pensamos en lo bueno que sería que el seguro o la aerolínea nos invitara una noche en un hotel 5 estrellas con todo pago. Encima, podríamos recorrer algo de Shanghái a pesar de no tener visa, dado que los pasajeros en tránsito pueden permanecer en China hasta 72 horas sin visa. Pero no. Evidentemente, soñar es gratis. Nos subimos al avión en horario y, ya próximos al aterrizaje, me levanté de repente pensando que habíamos aterrizado. Era Usagi. En persona. Se veían destellos de luz por la ventana que hacían que el ala del avión se alumbrara por momentos mientras nosotros rebotábamos en forma desprolija en nuestros asientos y escuchábamos a la azafata decir por el parlante en un inglés algo rústico: don’t worry (dos veces, no una, ¡dos!). Nada peor que un don’t worry de azafata para mantener la calma. ¿No tienen prohibido decir eso? ¿No hay reglas para azafatas al respecto? Yo esperaba un simple estamos experimentando algo de turbulencia, por favor permanezcan sentados con los cinturones abrochados, o algo similar. Un momento difícil. Pero aterrizamos a salvo y nos regalaron unas capas para la lluvia antes de bajar y enfrentar la resaca del tifón.