Dándole vuelta al mundo

Viva México II: Chiapas, Campeche, Quintana Roo y Yucatán

Dandole la vuelta
Sí, ya sé, anduve medio holgazana. Pero acá va una primera parte resumida de lo que estuvimos haciendo, así me voy acercando un poco más al día de hoy. Chiapas: San Cristóbal de las Casas, San Juan Chamula y Palenque Después de Oaxaca, nos fuimos a San Cristóbal de las Casas y, de visita, a San Juan Chamula, dos pueblos de montaña, ubicados a más de 2000 metros de altura, donde los locales visten trajes regionales y cometen la mayor cantidad de faltas ortográficas que he visto hasta el momento. Allí hay un movimiento revelde, venden acsesorios y a veces no ay paso, pero bueno, es totalmente entendible dado que los locales no hablan español, sino tzotzil. San Cristóbal es un lindo pueblito, muy colonial y muy alegre, con mucha cultura, tradición y gran cantidad de barcitos y cafés.

Viva México I: D. F. y Oaxaca

Dandole la vuelta
Llegamos a D. F. apaleados, como si nos hubieran cagado a piñas. Esto de viajar en el tiempo es agotador. Los primeros dos días nos la pasamos durmiendo, cansados y con dolor de cabeza intenso, síntomas que atribuimos a la altura y al jet lag, ya que comprobamos que su existencia no es un mito. De hecho, tras una intensa investigación, descubrimos que hicimos todo mal: viajamos hacia el este, cruzamos demasiados husos horarios a la vez, no practicamos ejercicio, no seguimos una rutina y ni hablar de la dieta saludable. Pero enseguida nos levantó el volver a hablar español con extraños (aunque nos siguieran confundiendo con gringos), los colores, la música, el acento mexicano y, por supuesto, la comida y el picante. Qué rica es la comida, tanto que ya no interesa que la descripción de los platos sea, la mayor parte del tiempo y básicamente, tortillas con algo (tacos, quesadillas, gringas, etc. con queso, pastor, arrachera, verduras etc.) en diferentes formas y con distintos nombres. Y, ante la duda, uno debe asumir que todo es picante: comida, postres, golosinas y hasta las frutas, que vienen con un polvito para ocasionar picor.

Australia en hogar rodante

Dandole la vuelta
Nunca me sentí tan sudaca como cuando entramos en Australia. Acogedora bienvenida con interrogatorio en migraciones, más preguntas con las valijas, una cuasiacusación de que mi pasaporte estaba alterado e inspección minuciosa de mi equipaje. Una vez que la migra nos dejó pasar, nos fuimos a Cairns, alquilamos una casita rodante (también llamada autocaravana, motorhome o campervan), nos pusimos en modo hippie, y empezó la aventura. 

En busca del paraíso en Indonesia

Dandole la vuelta
Indonesia es el país con más musulmanes del planeta y uno de los más poblados del mundo (más que Brasil, más que Rusia y más que Japón). Es barato, se maneja con rupias indonesias y, en las calles, todo se regatea. Nos sorprendió la sonrisa de la gente y la cantidad de huevo que consumen. Tal vez por eso vimos tantos gallos y gallinas. La gente come en warungs, y el nasi goreng, un plato típico de arroz frito con huevo frito, sale dos mangos. 

Asia del desarrollo: Malasia y Singapur

Dandole la vuelta
Kuala Lumpur Del calor sofocante en exteriores al frío polar de aire acondicionado en interiores. Mucha infraestructura, buen transporte público, gente amable y que come con la mano, y shoppings en abundancia. Sede de las famosas Petronas, obra de un arquitecto argentino, y de la Torre Kuala Lumpur, uno de los edificios más altos del mundo por sus 421 metros de alto.

So long Tailandia, and thanks for all the fish

Dandole la vuelta
“Pii Piii” o Ko Phi Phi Johnny, la gente está muy loca. Phi Phi es un descoque. La noche es un descontrol: música muy fuerte, buckets gratis, borrachos, beer pong, embudos con mangueras, fuego, playa, peleas, tatuajes. Hasta venden el gas de la risa en la playa. La gente se emborracha con esos baldes llenos de cosas que venden en la calle y que a veces regalan en los boliches, muchos se suben al ring a pelear unos rounds de muay thai, otros van solo a mirar y tomar algo, unos cuantos deciden ir a la playa y saltar una soga de fuego o pasar por un aro también prendido, y varios culminan su noche haciéndose un tatuaje con bambú del que muy posiblemente se arrepentirán. Y festejamos los 34 así, a puro bucket, viendo boxeo, yendo a la playa y escuchando música fuerte, pero sin lo del fuego ni los tatuajes. Aún conservamos algo de sentido común.

Fiestas felices

Dandole la vuelta
Fiestas felices Claro, terminó la high season y empezó la peak season. Todo ocupado. Lo suponíamos, así que ya habíamos reservado hoteles para las fiestas. Nos olvidamos del transporte. Ya veníamos cansados del tren nocturno de Chiang Mai a Bangkok y de las 12 horas de espera en dicha capital que utilizamos, entre otras cosas, para ir a ver El Hobbit 2 (genial, lluvia de Lucitos). Lamentablemente, solo quedaba seating para el viaje de Bangkok a Krabi. Otro viaje de la muerte en nuestro historial. Frío, mucho frío, de ese que ni toda la ropa de la mochila puede aplacar. Uno de los asientos se reclinaba a unos 120 grados, y el otro, roto, permanecía a esos 120 grados, el ángulo justo que provoca un huequito entre la espalda y el asiento y ese dolor al día siguiente. Apliqué la técnica de un compañero de vagón que dormía plácidamente y dormité sentada, con brazos y cabeza sobre la mesita.

Aquí (en Chiang Mai) me pongo a cantar...

Dandole la vuelta
Hacia el norte con pasaporte Dado que el transporte a Laos era horroroso y que el tiempo transcurre presuroso, decidimos cambiar de dirección, y a Bangkok nos fuimos en avión. Tras beber unas Chang y comer pad thai, en tren viajamos a Chiang Mai, tierra de bastantes elefantes, lluvias que duran instantes, y trekkings para los viajantes. Se solucionó el tema meteorológico y bicicleteamos hasta el zoológico. Tigres, pajarracos, jirafas, elefantes y leones, pero el panda y el koala despertaron emociones.

República Socialista de Vietnam

Dandole la vuelta
Goooood Morning, Vietnam! Sacamos el Open Bus Ticket con Sinh Tourist y recorrimos Vietnam de sur a norte. Por un precio fijo, uno elige las paradas que quiere hacer y un día antes confirma cuándo se va a tomar el próximo bus. Vietnam es tierra sin McDonald’s, tuk-tuks (solo cyclos) ni monedas (solo billetes, y de los que son a prueba de agua), y con mucha baguette (herencia francesa), sombrero cónico y dificultad para pronunciar el inglés inteligiblemente. Seguimos viendo pijamas en la vía pública y escuchando la ya tan acuñada frase “same same, but different”. Y sí, todo se copia o se falsifica sin ningún tipo de recato, hasta los libros, que están hechos de fotocopias.

Consejos para el viajero frecuente

Dandole la vuelta
Con el correr de los meses, fuimos ganando experiencia en esto de ser viajeros y, si bien aún nos queda un largo camino por recorrer, estas son algunas de las cosas que nos ayudaron a movernos, comunicarnos y entretenernos. Quiero destacar que esto es totalmente personal; claramente, hay gente que sobrevive sin saber ni la hora. Aplicaciones para el celular A continuación, algunas aplicaciones gratuitas que nos hicieron el viaje algo más fácil.